¿Fue Leonardo Da Vinci un extraterrestre?

A casi 500 años de su muerte, Leonardo Da Vinci, el más grande genio universal del Renacimiento sigue siendo un personaje misterioso, enigmático, fascinante y parcialmente conocido; a tal extremo que millones de personas no sólo continúan intentando desentrañar los enigmas de su gran obra científica y artística, donde se perciben mensajes inexplicables, claves religiosas gnósticas y pistas de una inmensa sabiduría esotérica, de gran interés no sólo para los amantes del arte sino también para los analistas e investigadores de las teorías místicas, sino que siguen investigando sobre su verdadera naturaleza, a fin de determinar si realmente fue un ser humano o se trató de un ser venido de otras galaxias, ya que, aún hoy día, se le sigue considerando como la persona más inteligente, más creativa y la más avanzada en conocimientos científicos y artísticos. Leonardo Da Vinci es conocido a nivel mundial por dos de sus grandes obras maestras. La primera, La última cena, se conserva en Italia en un monasterio de Milano, y, La Gioconda (también conocido como La Mona Lisa), se exhibe en el Museo del Louvre, en París.  Sin embargo, lo que le convierte en un ser único en conocimientos y destrezas es algo completamente distinto, pues él fue ante todo una persona multifacética que llegó a desempeñar a la perfección 25 profesiones y oficios, y se adelantó tanto en diversos campos del saber, que incluso se llegó a considerar como imposible que fuese un ser humano. Fue tan avanzado en conocimientos que hace muy poco se redescubrió, casi por casualidad, una genial obra maestra suya: ¡el boceto de una bicicleta!;  una bicicleta con pedales, con piñón y cadena; en la que, por primera vez en la historia, se suponía que el hombre era capaz de trasladarse montado sobre dos ruedas.  Con ello, en pleno siglo XV, había saltado por encima de los estadios intermedios de la draisina y del velocípedo de rueda alta. De igual modo, se saltó siglos enteros al inventar eslabones de cadena semejantes a los de las motocicletas y un vehículo impulsado por dos grupos de resortes. Mientras uno de los resortes trabajaba, el otro se enrollaba, rindiendo de forma continuada y alternante. Es decir, ¡inventó el primer automóvil de la historia! En otro de sus experimentos, Leonardo se adelantó 300 años a su época, dibujando un émbolo que, impulsado por vapor, se movía en un cilindro. Se trataba de la primera máquina a vapor, mucho antes de que la inventara James Watt.
Maravillado por su extraordinaria genialidad y grandes obras artísticas y científicas, uno de sus biógrafos afirmó: “Leonardo da Vinci es el genio más universal del Renacimiento y, quizás, de todos los tiempos. ¿Es posible que este hombre estuviera bajo la influencia de poderes que no procedían de su época o de nuestro mundo, poderes que reaparecen una y otra vez en la historia de la humanidad? ¿O acaso pertenecía él mismo a esos poderes? Lo cierto es que ya en el siglo XV, época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento, caracterizada por la caza de brujas, este genio lanzó una serie de ideas que fueron y siguen siendo de capital importancia para la humanidad. Pero, ¿De dónde provenían sus descollantes conocimientos si nunca asistió a una universidad? Según diversos autores, estudiosos de su vida, “sus avanzados conocimientos le venían de vidas anteriores enmarcadas con una notoria tendencia hacia las bellas artes, la cual comenzó a manifestar desde temprano en su juventud, acompañada por una habilidad natural para expresar los sueños de su alma y su consciencia en la música, siendo reconocido como uno de los más excelsos improvisadores en los círculos musicales de su localidad. Mostraba gran habilidad en el dibujo y en el diseño, expresando sus pensamientos en rasgos rápidos y seguros, a la vez que su genialidad era acompañada por un deseo insaciable del conocimiento extraordinario, que en ese entonces se consideraba arcano y secreto. Por esta razón, su interés por profundizar en los temas arcanos, se apartaba un poco de los temas correspondientes a sus cursos de estudio, motivo por lo que mucho antes de que se dedicara seriamente al desarrollo de su talento artístico, ya estaba absorto en las ciencias naturales, y, especialmente, en las leyes naturales y espirituales”. En aquel tiempo, en los años que realizó la mayoría de sus manuscritos, el común de la gente consideraba que la Tierra era plana, y solamente unos pocos profundos pensadores (líderes de escuelas secretas), mantenían diferente opinión”.  Vale recordar que treinta años antes de que Copérnico diera a conocer su teoría de que la Tierra era redonda, ya Da Vinci lo había sostenido, al igual que sostuvo muchas otras sorprendentes teorías en relación con el Sol, la Luna y los planetas. Por ejemplo, en uno de sus manuscritos se lee: "II solo non si muove" (El Sol no se mueve).  Por estas razones, en su época se consideraba que en su vida todo se salía de la lógica. Prueba de ello es que en uno de sus diarios se encuentra una narración que por cierto es la única que hace referencia a su niñez: “Entre mis primeros recuerdos, cuando casi todavía estaba en la cuna, se me apareció un punto negro que se fue haciendo cada vez más grande y luego se me iba acercando. Era una especie de gigantesca ave que, con las alas extendidas, planeaba sobre mi y me ocultaba el Sol”. Sus biógrafos cuentan que este sueño generó en Leonardo una obsesión de poder llegar a volar algún día, por lo que tuvo siempre la inquebrantable convicción de que lo lograría. Ahora, volvamos al sueño: ¿Qué era aquella ave? En antiguas leyendas, tradiciones e incluso en La Biblia, aparecen relatos muy parecidos, traducidos en historias en las que los extraterrestres transmitían sus conocimientos a los seres humanos. En este sentido, parece  que dicho sueño se hizo realidad, pues,  tiempo después, el mismo Leonardo escribía: “Se alzará en vuelo el enorme pájaro del dorso del gigantesco cisne, llenando de asombro el universo y de fama todos los escritos. ¡Eterno esplendor al lugar que le dio a luz!”. El entendido sabe a qué hacía referencia Da Vinci con su planteamiento escrito.
En las proximidades de la ciudad de Fiesole, en la Toscana, Italia, se alza una colina de unos 400 metros de altitud, conocida como “El dorso del cisne”. ¿Fue allí desde donde el gran Leonardo llevó a cabo su vuelo? Llama la atención que todavía hoy en día se relaciona “El dorso del cisne” con una leyenda que cuenta que desde allí se alzó en vuelo un enorme pájaro, hasta alcanzar alturas cada vez mayores, desapareciendo, como si el cielo se lo hubiese tragado. En “Geschichte der Technik” (Historia de la Técnica), leemos, refiriéndose a Leonardo: “Su diario, donde por regla general anota incluso las observaciones más triviales, guarda silencio y nunca más encontramos en las anotaciones otra referencia al vuelo de una enorme ave. ¿Acaso cayó a tierra? ¿Acaso no llegó a efectuarse el vuelo? ¿O bien lo logró?” Uno de sus más sorprendentes bocetos muestra un cohete. En este caso un cohete puede explicar muchas cosas. Hay que tomar en cuenta también que a lo largo de su vida Da Vinci intentó convertirse en un ser capaz de volar. Sus  estudios sobre los movimientos de vuelo de las aves son muy conocidos e incluso llegó a dibujar tales movimientos como sólo  pudo hacerse años después cuando se llegó hasta la invención de la cámara lenta. De esos estudios son sus famosos globos de delgado papel encerado que llenó de aire e hizo volar en homenaje al Papa León X. Increíblemente, esos dibujos se parecen mucho al planeador sin motor, de nuestros días. También inventó sistemas de propulsión provistos de alas, que intentaba poner en funcionamiento con brazos y pies, y con pedales y manivelas. Redactó las leyes del despegue contra el viento, conocía las causas de la entrada en barrena y las volteretas y llegó a construir maquetas que explicaban el vuelo planeado. ¿Quién fue realmente da Vinci?   ¿Tuvo contacto con seres extraterrestres que le trasmitieron esos avanzados conocimientos, como antaño sucediera con los profetas bíblicos, a quienes confirieron nuevos conocimientos a fin de beneficiar a la humanidad? ¿O fue el mismo un ser extraterrestre que vino a la Tierra a enseñarnos sus avanzados conocimientos? Sería esta la razón que hizo posible que anticipándose 30 años a Newton escribió: “Todo punto de masa inalterado se mueve de forma uniforme y en línea recta. Nada puede moverse por sí mismo, pues el movimiento es producido por otra cosa. Esta otra cosa es la fuerza”. Insólitamente así describía la ley de la inercia mucho antes que Newton. De igual manera y sin que todavía se hubiesen descubierto o formulado otras leyes físicas aún vigentes en nuestros días, fueron descritas por él, porque su talento no conoció límites. De allí que fue y sigue siendo considerado como una de las mentes más grandes del Renacimiento (arquitecto, ingeniero, inventor, pintor, diseñador, escultor, escritor, biólogo, pensador, observador de la naturaleza, geómetra, modisto, cartógrafo, creador de juegos de salón y de útiles de cocina, fundidor, urbanista, físico, anatomista, músico, arquitecto, botánico, filósofo, artesano, cocinero, humorista y creador de acertijos y de juegos de palabras).
En los anales de la historia de la humanidad no se conoce otro caso como el de este genio universal. La lista de sus inventos, diseños y bocetos es interminable. Uno de ellos,  aún motivo de asombro para los técnicos de la aviación de nuestros días: una hélice que funciona según el principio del helicóptero y que, puesta a prueba, incluso fue capaz de superar la fuerza de la gravedad. En su época, también inventó y probó un paracaídas en forma de pirámide; la primera rueda volante de la historia de la técnica; una bomba centrífuga con tren de laminado; las primeras correas de transmisión; gigantescas grúas y modernos tornos de hilar; prensas automáticas de imprenta; poleas; tornos; dragas; sierras; una máquina de picado de limas, que oficialmente no fue inventada hasta 200 años más tarde; máquinas con manivelas y ruedas dentadas; la mecanización del telar (la primera producción masiva); máquinas con ejes y discos de levas y trinquetes de parada automáticos; el fotómetro para el cálculo de la luminosidad (redescubierto 300 años después por Benjamin Rumford). También  descubrió la refracción de la luz y experimentó con la “cámara oscura”. En 1485 desarrolló un vehículo cerrado, propulsado por medio de manivelas, provisto de tres hileras de retrocarga que permitían disparar casi ininterrumpidamente desde el vehículo. Entre sus numerosos inventos relativos al campo militar se encuentran también fusiles de cartuchos, granadas de mano y obuses disparados por vapor. Incluso describe bombas de gas y un medio para evitar sus efectos: ¡una máscara antigas!  Más erudito que filósofo, pocas cosas escaparon a ser estudiadas por su prodigiosa mente. Como geólogo percibió que había una historia de la Tierra que demostraba que el exterior del globo no se formó de un solo golpe y, guiado por la hidráulica, percibió la función del agua. En botánica formuló las leyes de la alternación de hojas y la de la atracción solar. Como anatomista disecó cuerpos humanos, creó dibujos sobre la inserción de los músculos y sus movimientos, que por su precisión, son aún admirados por los especialistas de nuestros días. Da Vinci también inventó las primeras teorías acerca de los movimientos musculares de las válvulas cardiacas. En embriología asentó las bases de la anatomía comparativa. En mecánica estudió y entendió la energía del vapor y la utilizó como un agente de propulsión. Inició los principios de la aviación. Diseñó formas de paracaídas y globos de aire caliente. Realizó más de 7.000 diseños técnicos con detalladas descripciones de los mismos. Entre esos dibujos se encuentra “un invencible carro de combate, que armado de cañones puede atravesar las líneas enemigas”. Tal descripción del mismo Da Vinci hace pensar automáticamente en un tanque de guerra actual.  Como ingeniero e inventor desarrolló ideas muy adelantadas a su tiempo, tales como el helicóptero, el carro de combate, el submarino, el automóvil, la ametralladora, el cañón, el tanque de guerra, la draga, el traje de buzo, el puente plegable, el planeador alado,  el tornillo aéreo, la ciudad ideal, el vehículo autopropulsado y otros. Como científico contribuyó al avance y progreso del conocimiento en las áreas de anatomía, ingeniería civil, en la óptica y en la hidrodinámica. Aprendió y revolucionó las bases o fundamentos de la química, la metalurgia, el trabajo del cuero y del yeso, de la mecánica y de la carpintería, así como de diversas técnicas artísticas como el dibujo, la pintura y la escultura sobre mármol y bronce. Su extraordinaria capacidad e inteligencia le permitieron traspasar los umbrales de la inmortalidad. Más, su insatisfacción y  perfeccionismo  le impidieron dejar concluidas muchas obras que comenzó. Su inteligencia sobrepasó los límites de la comprensión humana. Sus dotes de visionario eran asombrosas. Aun así, su obra fue casi desconocida por sus contemporáneos. Estudió la circulación sanguínea y el funcionamiento del ojo. Realizó descubrimientos en meteorología y geología, conoció el efecto de la Luna sobre las mareas y anticipó las concepciones modernas sobre la formación de los continentes. Fue uno de los inventores de la hidráulica; su programa para la canalización de los ríos todavía posee valor práctico. Inventó aparatos ingeniosos como un traje de buzo y máquinas voladoras, estableciendo principios de aerodinámica.
Precursor de Bacon y de Galileo, inventó las ciencias positivas, anticipó la teoría de la gravedad doscientos años antes de que se formulara. “Los límites de la realidad los pone el hombre mismo. Las fronteras están dentro de la mente. Nuestros conocimientos tienen su origen en nuestras percepciones". Su obra está contenida en los períodos florentino, milanés y nómada. Gustaba de guardarla bajo el secreto de prácticas deliberadamente cabalísticas de las que hizo uso para ocultar su disertación. En una ocasión escribió: “El Sol es un cuerpo ígneo que se mueve en torno a su propio eje, y dado que posee todas sus cualidades por sí mismo, es capaz de regenerar también su fuerza.” 500 años atrás tal aseveración era asombrosamente increíble. Entonces, ¿De dónde sacó Da Vinci esos conocimientos? Porque también dijo: “Un peso cae por el camino más directo en dirección al centro de La Tierra.” ¿Cómo sabía que nuestro planeta poseía un centro? ¿De dónde sacó el conocimiento que dicho planteamiento llevaba implícito, es decir, que la Tierra era redonda? ¿Acaso la había contemplado desde el espacio exterior? Si fue así, indudablemente tuvo que ser desde un OVNI, pues, para aquella remota época ni siquiera pasaba por la mente de ningún ser humano que siglos después existiría una cosa llamada avión y, menos, otra llamada nave interplanetaria. Recordemos nuestros astronautas actuales y las sondas espaciales lanzadas hacia la Luna y los planetas de nuestro sistema solar y comparemos las informaciones que nos transmiten con las palabras de Leonardo: “Las estrellas alejadas aparecen pequeñas a la vista, pero sin embargo son más grandes que nuestra Tierra”. Leamos ahora lo dicho por Da Vinci: “La Tierra es un astro, tal como La Luna. Para quien la contempla desde lejos, luce como una estrella”. Mas, todavía nos planteaba otro gran enigma respecto a su verdadera naturaleza y origen cuando escribió: “Léeme lector si mi lectura te agrada, porque en contadas ocasiones retorno a este mundo”. Leonardo fue un gran hermetista. Todas sus obras están impregnadas de ello. Desde temprano inició su formación en las ciencias místicas, en una de las escuelas secretas de la Hermandad Rosacruz. Su primer contacto con los Rosacruces fue en Florencia. Años después haría varios viajes a un monasterio que se supone situado en lo que es hoy Amalfi y allí entró en contacto con una de las escuelas secretas de los místicos Rosacruces. Fue miembro de la Orden del Creciente, creada por René d´Anjou, uno de sus mejores amigos y antiguo Gran Maestro del Priorato. En ese tiempo fue iniciado en las artes y los misterios y gradualmente fue preparado para usar sus manuscritos y sus laboratorios. Así comenzaron sus experimentos, que el reseñó en manuscritos que ahora pueden apreciarse como los maravillosos escritos secretos de un Gran Maestro.  Otros autores lo definen como un masón oculto tras bastidores del arte. Hay que recordar que en ese tiempo las sociedades secretas estaban proscritas y perseguidas por la inquisición; por ello, su profundo conocimiento y convicciones esotéricas fueron plasmadas ocultas bajo códigos y simbolismos en sus obras. He allí la clave de sus enigmas. Su formación gnóstica, metafísica, rosacruciana y masónica formaron parte de ese cúmulo de misterios que encierran sus grandes obras. Durante varias centurias el misterio de su vida permaneció desconocido salvaguardado en los archivos de la Orden Rosacruz. No obstante, ha venido saliendo poco a poco a la luz y el mundo ha ido conociendo lo que es un claro ejemplo del desarrollo heredado y adquirido. Otro de sus misterios fue su manera de escribir. Aunque zurdo, extrañamente, escribía de derecha a izquierda, por lo que para poder leer sus escritos es necesario utilizar un espejo.
Aunque murió hace siglos, Da Vinci sigue siendo un hombre del futuro y el genio autodidacta más avanzado de todos los tiempos. Él buscó afanosamente el conocimiento en las artes, las ciencias físicas,  la técnica, la filosofía y en las ciencias naturales, convencido de que el saber no ocupa lugar. Tuvo conciencia de lo perecedero hasta lo aparentemente durable y supo que todo lo que existe luego desaparece. “Lo que ocurre ahora ocurre todo el tiempo”. De su faceta esotérica, aunque no muy conocida, emana toda su obra. Su conocimiento sobre lo oculto se refleja en su pintura y en sus escritos plagados de pensamientos y observaciones que revelan su profundo saber sobre los enigmas de la existencia. Tuvo estrecho contacto con lo que está más allá de los niveles ordinarios de percepción. ¿Acaso con seres de otros mundos? Este gran espíritu de Luz murió en Cloux, cerca de Amboise, Francia, el 2 de mayo de 1519. Nunca le interesó la gloria, ni las riquezas, ni el reconocimiento. Dos años antes de morir, se instaló cerca de Amboise, en El Valle del Loira, ocupándose de poner en orden sus manuscritos, en dibujar visiones cósmicas y en recrear amorosamente, pincelada a pincelada, su cuadro más amado: La Gioconda, que junto con el de San Juan, fueron los únicos que conservó. Su legado no es sólo el patrimonio artístico que dejó para la humanidad. El verdadero va más allá. Incomprendido en su época, revolucionó conceptos artísticos, científicos, religiosos y políticos. Fue un atrevido cuando predominaban los conceptos de una religión medieval que no entendía al hombre bajo el nuevo prisma del renacimiento y que todo lo que se saliera del dogma establecido era considerado sacrílego o herético, porque la ciencia estaba muy limitada y totalmente subordinada a los conceptos religiosos. Leonardo se atrevió desarrollando numerosos proyectos, e, incluso, poniendo en riesgo su vida.
Fue un personaje único de talla excepcional. Percibió una fuerza invisible  en el individuo, especialmente, sus enigmas, en los que surge una lucha entre la energía del espíritu y la inercia de la materia inanimada y cuando esa lucha entre la vida y la muerte alcanza a terminar con la primera, la muerte es superada por una nueva existencia: la lucha misma que se sobrepone, silenciosa, a la vida y a la muerte. Como espíritu de Luz que fue avatar también en otros mundos, además de un dotado médium, dejó para el bien de la humanidad muchas ideas avanzadas.La Tierra no fue en tiempos pasados, como es ahora y llegará un día en que concluirá. El aire se tornará cada vez más denso y sin humedad, los ríos no tendrán más agua y sobre la Tierra se extinguirá toda vegetación, mientras que los animales morirán de hambre. Cuando todo se vuelva árido, todo desaparecerá por obra del fuego. La superficie terráquea se transformará en cenizas, y de ese modo será el fin del mundo”.
Sus predicciones se remitían a su visión del presente, pasado y futuro. Refiriéndose a la nada la distinguió del vacío, diciendo: “El vacío es indivisible hasta lo infinito. La nada en cambio no puede ser dividida, ya que no puede ser menos que nada”. Sin duda, fue un hombre que despertó cuando los demás seguían durmiendo el sueño de las tinieblas.
¿Acaso quiso retornar al origen de su creación, su saber y su pensamiento? No se sabe si logró alcanzar el objetivo de su vida. Resignado en parte, escribió unas palabras, que con diáfana claridad remiten a su procedencia: Quien está ligado a una estrella no puede volver atrás”. ¿Regresar de la Tierra? ¿Regresar hacia dónde…? En abril de 1519 Leonardo enfermó por lo que decidió redactar su testamento. Pidió un sacerdote para confesarse y recibir la extremaunción. Murió el 2 de mayo de 1519, en Cloux, a la edad de 67 años. Francesco Melzi, su discípulo más apreciado, heredó sus libros y sus pinceles.  Según su última voluntad, 60 mendigos acompañaron su ataúd hasta su morada final.  Unos trece mil documentos suyos se conservan en el archivo de El Vaticano. Su testamento, así como su pensamiento profundo, quedó registrado en el Codex Atlanticus, donde al tratar sobre la muerte y la vida futura Leonardo explica: “…El hombre que con alegría espera el nuevo verano y luego meses y años, no se da cuenta en absoluto de que está esperando su propia muerte. Sin embargo, eso es la quintaesencia, el espíritu de los elementos encerrados por el alma en el cuerpo humano que ansían volver al lugar de donde salieron”.
Vale señalar que quizás el último de los misterios de Leonardo es la insólita petición de un grupo de científicos italianos que ha solicitado permiso a las autoridades francesas para abrir su tumba,  “a fin encontrar su cráneo y poder hacer una reconstrucción de su rostro. El objetivo: comparar dicha reconstrucción con el retrato de la Mona Lisa para comprobar si se trata en realidad de un autorretrato del propio pintor vestido de mujer”. Tal teoría es obra de Lilliam Schwartz, una experta norteamericana en Da Vinci quien ha venido trabajando en comparaciones de sus autorretratos utilizando sofisticadas computadoras. Lillian está convencida de que la Mona Lisa no es sino Leonardo vestido de mujer. El caso es que él está enterrado en la capilla de Saint Hubert en el Castillo Real de Amboise, en Francia, a donde fueron trasladados sus restos en 1874 procedentes de una iglesia destruida durante la Revolución Francesa.
En cualquier caso tampoco es seguro que esté allí, tal y como reza la inscripción de su tumba: “Aquí se cree que reposan los restos de Leonardo da Vinci”.  Increíblemente, hasta después de su muerte Leonardo Da Vinci sigue siendo un ser insólitamente original y enigmático… ¡La mayor prueba de ello es la inscripción que puede leerse en la pared arriba de su propia tumba!

11 comentarios:

  1. leonardo es un fraude, solo fue un titere de los judios , siendo judio el mismo , haciendo como suyos los dibujos y demas, que sacaba de la biblioteca de los medici, a la que tenia acceso irrestricto, siendo lo que era, el gran prior del priorato de sion, (titere) en esa biblioteca, estaba el saber de los cientificos fenicios venidos en ovnis desde las estrellas.
    hombre gris.

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    1. Nooo, los conocimientos se los di yo a traves de una maquina del tiempo que me facilitó un exagente de la CIA que , en realidad, trabaja para Raticuli.Ah! yo soy un antiguo habitante de Mu.

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  2. No tuve el placer de conocerlo, pero estoy seguro que es imposible que un simple humano haga tantas cosas y de esa forma increíble en esa etapa de la historia. Sin duda recibió ayuda exterior, y no poca, cuando menos.... o tal vez él mismo no era de aquí al 100 %. Un caso interesante sin duda.

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    1. No hombre, el no padecio el sistema educativo español que tantas chorradas os hace creer a los magufillos :)

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  3. también se dice que desaparecio por 2 años y que encontro una cueva donde habia un portal de viaje del tiempo, o un extraterrestre, ayuda universal, etc... y por 2 años no aparecio, y tambien en la eopca que estudiaba tenia un ambito de estudiar cadaveres, los organos que tenian dentro y en esa epoca era ilegal, entonces nose donde mierda encontro cadaveres en roma y nose que flasheo y se puso a estudiar lo que tenia dentro

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    1. no desaparecio por 2 años, leonardo antes de eso ya hacia pinturas de organos, del cuerpo humano y cadaveres como tu dices pero el no desaparecio como tu dices en esos tiempos era ilegal asi que el Vaticano tenia un cuarto secreto en los ojos del papa donde mandaban a los hombres a morir sin ser tocados en ese lugar la temperatura era BAJO 0 y el Vaticano se dio cuenta que leonardo asia pinturas sobre organos, etc y lo llevaron ahi y le dijieron que le agan pinturas para ellos, el los iso pero tenia un don que ese era escribir en espejo y hacer pinturas en espejo, entonces lo iso las pinturas pero en espejo y ellos no se dieron cuenta asi que como ellos tuvieron una tregua que el se quedaria 2 años para hacer pinturas para ellos y lo unico que tenian que hacer era liberarlo, A LO QUE ME CONCIERNE A TU RESPUESTA ES QUE EL NO DESAPARECIO SINO FUE CAPTURADO POR LOS AYUDANTES DEL PAPA berifica bien antes de hablar

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  4. Qué escojone de página.Tiene bemoles que cuatro chorras como vosotros opinen sobre Leonardo.Pero si equivocáis las películas con la realidad, chavales.(Si no sois chavales sois tontos a secas )

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  5. Todo esto...podría ser verdad y a la vez mentira,no tenemos pruebas de nada.

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  6. Hay muchas pruebas de que podría ser un extraterrestre,o se comunicaba con ellos...,la cuestión es ¡que ese tipo era raro de cojones!

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  7. Muchas pinturas suyas también creo que significaban algo.Al poner una pintura en un espejo(como escribia el) y juntarlas hasta un cierto punto se ve algo,muchas veces algo relacionado con alienígenas

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  8. Si pones cualquier pintura de cualquier autor, en un espejo y las juntas en un punto se ve algo relacionado con alienígenas.

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