Las profecías y las pandemias


Fue en La Biblia donde se mencionó por vez primera una pandemia, la que asoló a los filisteos en Palestina, en 1060 a.C.: “Una de las señales del fin de los tiempos serán las pestes”.  ¿Nos están alcanzando las profecías? “Y habrá pestes. Es sólo principio de dolores, después, cuando venga la gran tribulación, las pestes, con nuevos virus, en forma de pandemias, traerán muerte al hombre, muriendo la cuarta parte de la población mundial. Es cuestión de tiempo para que el cuarto jinete del Apocalipsis entre al escenario profético con una pandemia”. Efesios 5:27, Lucas 21:28, Mateo 24:7-8, Marcos 16:15 y Apocalipsis 6:7-8. Profetas como Nostradamus, San Malaquías, y Rasputín también pronosticaron que terribles enfermedades harían correr al hombre y que convulsiones meteorológicas harían que ciudades fuesen arrasadas por las aguas, anunciando la llegada de una peste apocalíptica capaz de matar a millones. Ellos predijeron: “Nubes negras amenazan las ciudades y ellos corren desorientados”. También anunciaron el cambio climático, el fin del papado, la aparición del Anticristo y guerras mundiales. De este modo, las enfermedades mortales que han diezmado a la humanidad se han entendido como un castigo divino y, pese a que la ciencia ha determinado que los microbios han sido los causantes de esas muertes, los temores persisten por la aparición de nuevas enfermedades. Ahora mismo estamos al borde de un brote pandémico y epidemiólogos y virólogos buscan las fuentes de contagio para impedir su propagación; pero los problemas han persistido dado que existen tantas clases de virus y bacterias que son imposibles de vacunar y, no obstante que desde hace mucho tiempo se empezaron a usar vacunas, éstas por si solas no son la solución. Los epidemiólogos saben que el hombre vive en un estado de precario equilibrio con los microorganismos que lo rodean. Por ello, cuando entra en contacto con las bacterias y virus adquiere una resistencia natural y entonces el equilibrio se altera si un germen extraño llega a una región donde no existía o un nativo desarrolla una cepa mutante, por lo que muchas personas sufren una alteración desfavorable a su resistencia natural, que a la vez hace surgir una epidemia. La reciente aparición del virus AH1N1 hace recordar las profecías bíblicas: "Habrá grandes terremotos y en un lugar tras otro pestes y escasez de alimentos y habrá escenas espantosas y del cielo grandes señales". En el libro, La gripe: la historia de la gran pandemia de influenza de 1918 y la búsqueda del virus que la causó, Gina Kolata señala: “A la plaga le dieron el nombre de gripe, pero nunca antes hubo una igual. Más parecía una profecía bíblica hecha realidad”. En Mateo 24:3 y Lucas 21:7, 10,11 La Biblia dice: Cuando sus discípulos le pidieron a Jesús una señal de la conclusión del sistema de cosas, él les respondió: “Se levantará nación contra nación y reino contra reino y habrá grandes terremotos y pestes en un lugar tras otro”. Terribles escasez de alimentos, grandes terremotos, aumento de la rebeldía y un notable deterioro de los valores morales son también anunciados (Mateo 24:3-14; 2 Timoteo 3:1-5). Según Microbes and Infection, “no hay motivos para creer que no se producirá otra pandemia pronto. Parece inevitable que esto ocurra”. Por su parte, Emerging Infectious Diseases, señaló en su edición de abril de 2005: “Los optimistas creían que para nuestros días ya se habría erradicado la amenaza de las enfermedades infecciosas. Sin embargo, estas no han dejado de aparecer una y otra vez”; mientras que Nature del 8 de julio de 2004 exponía: “Se calcula en unos 15 millones de muertes anuales las directamente relacionadas con las enfermedades infecciosas”. En este sentido, ONUSIDA, programa de la ONU informa: “Entre 2000 y 2020, debido al Sida, en los 45 países más afectados, se prevé la muerte de 68 millones de seres”. Los expertos han advertido que ya debería haber surgido otra forma de gripe muy agresiva para la cual no estamos preparados. En mayo de 2005, el servicio de noticias AlertNet, informó sobre la continua aparición de nuevos virus, añadiendo: “Constituyen una constante amenaza de pandemia cada vez más probable”. Jesucristo profetizó mucho acerca de las condiciones mundiales actuales, en la cuales vemos noticias como: “Gripe porcina se propaga y existe peligro de pandemia mundial”, “La OMS señala la cifra de 4.379 afectados por la gripe A”. Estamos a punto de sufrir la primera pandemia del siglo XXI y  la cuarta que se registra en la historia de la humanidad. ¿Nos están cayendo las pestes y terremotos anunciados? ¿Son esas plagas  las nuevas enfermedades, los terremotos, las erupciones, los maremotos, las inundaciones, los fríos extremos, la escasez de alimentos, el calor intenso, las sequías, la hambruna o la crisis económica mundial? ¿Estarán cerca los últimos tiempos que han sido anunciados? Primero, la crisis económica mundial, luego, la pandemia. ¿Qué vendrá después?