Greta Garbo, enigma y misterio


Greta Lovissa Gustafsson, Greta Garbo, actriz sueca poseedora de gran talento y belleza, nació en Estocolmo, el 18 de septiembre de 1905 en el seno de una familia pobre. Huérfana a los 14 años abandona sus estudios para comenzar a trabajar en una barbería y luego como vendedora en un almacén, donde luego se convertiría en una modelo que realizó algunos comerciales. En 1922 ingresa a la Academia Real de Arte Dramático, donde al poco tiempo, teniendo 17 años, es seleccionada para trabajar en la película The Saga of Gosta Berlina. Tiempo después, Erik Petschler, productor y director, le da una oportunidad en la película Peter the Tramp; pero es Louis Mayer, unos de los creadores del cine mudo quien la apadrina y se la lleva en 1926 a los Estados Unidos donde, con el nombre de Greta Garbo, rueda las película Entre naranjos, La tierra de todos, y El Demonio y la carne. Luego filma The Torrent que se convierte en un gran éxito que muestra su talento lo que hace que los ejecutivos de la MGM se fijen en ella. Después actúa en otras diez películas más, dándose a conocer como una mujer fuerte y enigmática que triunfa en el cine y comienza a llamársele “La Divina”, y “La mujer que no ríe”, debido a su rictus de seriedad que sólo fue interrumpido en una escena de Ninotchka, en la que suelta una carcajada que hizo titular a los periódicos La Garbo ríe. En los años siguientes actúa en varios filmes, y en 1941, en La mujer de dos caras. Al terminar esta última, sorpresiva e inesperadamente, en pleno éxito y contando con apenas 35 años de edad, anuncia su retiro, lo que causa gran revuelo. ¿Qué razones impulsaban al retiro a una exitosa actriz nominada tres veces al Oscar y ganadora del Premio de la Crítica de Nueva York? Años después se supo que había abandonado su carrera “porque no quería envejecer ante el público”. Nominada tres veces al Oscar nunca lo ganó. En 1954 le concedieron un Oscar "en reconocimiento a sus interpretaciones", el cual rechazó, “porque no quería verle la cara a nadie". Su reiterada frase "Quiero estar sola", definió una vida huraña que la mantuvo alejada de los grandes eventos de Hollywood, prefiriendo la soledad y el anonimato. Tal enigmático proceder dio pie a numerosos rumores en los medios, los cuales acrecentaron su leyenda, convirtiéndola en uno de los grandes mitos del cine. La Garbo se retiró en la cúspide de su popularidad para irse a vivir el resto de su vida en un apartamento de Nueva York. Retirada, evitó siempre el contacto con la prensa que la persiguió incansablemente para fotografiarla en su vejez, por lo que utilizaba gruesos lentes oscuros y sombrero ocultando su rostro. Ella forma parte de lo desconocido y enigmático. Siendo amada por millones de espectadores fue una mujer extraña, huraña e introvertida que estuvo rodeada de misterio y de preguntas que jamás respondió, por lo que rechazo muchas ofertas para volver. Murió en Nueva York, el 15 de abril de 1990 a los 85 años de edad, víctima de una neumonía y de un síndrome renal.
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El tiempo por venir…


Nadie puede adivinar el futuro. Por ello, es inútil preverlo, porque ante él nada puede hacerse para evitar lo bueno o lo malo que habrá de traernos. De modo que lo mejor es no adelantarnos a los acontecimientos. Después de todo, ocurrirá lo que tenga que ocurrir, siendo preferible hacer una retrospección a través de un viaje por las ilusiones y las esperanzas, y, cerrando los ojos, respirar profundamente, llorando o riéndonos de tantas cosas que pasaron y de las muchas que pasarán. Total, la vida es un continuo aprendizaje de cosas hermosas y desagradables y este es sólo un momento de nuestra vida que debe servirnos de reflexión a fin de no repetir los errores cometidos. Es época de fin de año. Ella suele generar en nosotros variados sentimientos. Unos de emoción y alegría, por la expectativa de un nuevo año, y otros, de tristeza y melancolía, por lo que fue o se dejó atrás (desaparición o ausencia de seres queridos, proyectos no logrados, metas no alcanzadas, o la inquietud por lo que vendrá). En esta época es tradicional que nuestro campo emocional esté sumido en una alta vibración, debido a que la emoción de la tradición nos induce a unirnos espiritualmente. Más, sin embargo, cuando más unidos debemos estar, otros intereses nos separan. Ante esta realidad, es bueno recordar los gratos momentos que compartimos con aquellos seres que ya no están en este plano físico, en vez de llorar por su ausencia. De igual modo, es momento de agradecer y apreciar lo que hemos logrado, en vez de lamentar lo que no obtuvimos, pues, mientras haya vida, habrá oportunidad para tratar de obtener lo que anhelamos, puesto que siempre surgirán nuevos proyectos que emprender; porque mientras hay vida, hay decisión y entusiasmo para seguir adelante. También es propicio hacer ahora un balance de nuestra vida, entendiendo que todo lo vivido ha sido una enseñanza para crecer, evolucionar y superarnos espiritualmente; y por la ley de compensación, al superarnos espiritualmente, nos superamos también en el plano material. Para otras personas, el comienzo de un nuevo año representa la renovación de energías o entusiasmo por las expectativas de nuevos proyectos de estudio, trabajo, cambio de vivienda, mudanza a otro país, matrimonio, una nueva relación de pareja, la llegada de un hijo o de un nieto, etc. En cualquier caso, debemos fortalecernos en la fe y no albergar en nuestra mente pensamientos negativos, sino centrarnos en lo positivo para que cada prueba a la seamos sometidos nos permita crecer; ya que, al crecer, comprendemos que todos somos hermanos que no debemos separarnos por razas, credos, ideologías u otros “intereses” que establecen odiosas fronteras. Vinimos a este plano a crecer y a evolucionar como raza. Estas festividades han de ser recibidas como una bendición y regocijo para todos y, en especial, para nuestros niños. El espíritu navideño se hace partícipe como un hecho extraordinario de nuestra fe, independientemente de nuestra religión o credo. La llegada de esta hermosa época debe unirnos hoy más que nunca. La unión de los seres humanos de buena voluntad no hace daño a nadie. Antes por el contrario, nos ayuda a todos. Al finalizar el año te doy gracias Señor por todo cuanto me diste en este año que termina. Gracias por la vida, por la salud, por el amor, por el aire, por el Sol, por el agua y por la Luna; gracias por las flores y las estrellas, por la sonrisa amable y por la mano amiga, por todo lo hermoso y dulce, por la existencia de los niños y las almas buenas, por las inquietudes, por las dificultades y por las lágrimas que me acercaron más a ti. Gracias por la alegría y por el dolor que nos enseña. Gracias por haberme dado techo, abrigo y sustento. Gracias por mi esposa y gracias por mis hijos; por los que están cerca y por los que están lejos, gracias por mis nietos; gracias por mis padres, por mis hermanos y por todos mis demás familiares; por las viejas y nuevas amistades, por la empresa donde Dios me permite hacer aportes de mi conocimiento, por mis colegas y compañeros de trabajo, por los que me dieron su mano y por los que pude ayudar, por la actividad que pude realizar y por las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Gracias por los prestigiosos medios de comunicación que me permiten llegar a millares de lectores. Gracias por todo – por lo mucho o poco - que habré recibir en el tiempo por venir. Pronto llegará el nuevo año cargado de días aún sin estrenar. Ofrezco a Dios todos esos días. Pido para mí, para los míos, para mis amigos, y para todos los seres de buena voluntad, salud, paz, alegría, prosperidad, paciencia y sabiduría. Pido paz y progreso para mi país, y la tolerancia que nos permita convivir respetándonos unos a los otros en un ambiente de confraternidad. Pido pan y techo para quien no los tenga y, sobre todo, salud y alegría en su corazón. Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad entre nuestros hermanos. Derrama tu gracia sobre todos los que amo y concede la paz al mundo entero. ¡Feliz Año para todos!
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¿Existen los extraterrestres?


Muchas personas desaparecen sin dejar rastro alguno. Luego llega el silencio y el olvido. Al respecto, algunos creen que se trata de secuestros realizados por extraterrestres; lo que no ha sido comprobado, más, sin embargo, desde tiempo atrás, diversas culturas registran avistamientos y encuentros con extraterrestres; mientras que grupos de ufólogos afirman que esto es cierto y que cuando los abducidos declaran sobre lo ocurrido, el esquema de los hechos se repite con características similares: una luz intensamente brillante aparece en una carretera o en una ciudad, el motor del vehículo se apaga en extrañas circunstancias y luego aparecen criaturas de pequeño tamaño y gran cabeza, que paralizan a la víctima, quien, tras ser introducida en la nave extraterrestre le son realizados exámenes y manipulaciones quirúrgicas. Frecuentemente los abducidos informan sobre una momentánea pérdida de memoria que les impide recordar hechos. Según Budd Hopkins, experto en abducciones; “Estos secuestros se producen cada vez en mayor número. Existe un porcentaje de un 2% de supuestos abducidos, con respecto a la población de USA. Los extraterrestres vienen en busca de material genético humano. Los secuestrados regresan con cicatrices completamente curadas, que no tenían antes del suceso y presentan extraños implantes. En septiembre de 1986, la revista Nature publicó una carta firmada por siete miembros del Departamento de Genética del Winston Churchill Hospital, de Oxford, en la que pedían ayuda para identificar un misterioso objeto que habían detectado en unos análisis cromosómicos de un paciente supuestamente abducido, pero, hasta ahora no se ha podido descifrar el enigma”. El hermetismo que se guarda en estos casos se debe a gobiernos que se niegan a informar sobre estos misteriosos hechos, alegando que podrían suscitar gran alarma en la población mundial. Según el ufólogo Barry Chamish, “en 1995 se divisaron numerosos ovnis en Israel. Incluso, la policía fue testigo de la aparición de humanoides que medían más de dos metros de altura, vestidos con ropa de apariencia metálica. Dejaron muchas huellas. Sus pisadas tenían una profundidad de 35 centímetros, equivalente a la presión ejercida por una tonelada. El ejército investigó los hechos pensando que se trataba de terroristas”. Otro caso relacionado con los ovnis, conocido por la opinión publica norteamericana, es el de Jimmy Carter, quien confesó en una ocasión que tuvo una experiencia con un ovni antes de ser presidente de Estados Unidos. Siendo candidato, Carter declaró a la prensa: “Cuando sea presidente haré conocer los ovnis al mundo. En los archivos secretos existe profuso material sobre este tema que el público tiene derecho a conocer. Es probable que otra civilización esté intentando ponerse en contacto con nosotros. No podemos cerrar los ojos ante esta realidad”. Como “buen” político, Carter jamás cumplió con su promesa.
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La verdad de cada quien…


La mentira es fácil de introducir en sociedades acomodaticias porque la verdad les incomoda y golpea, y porque los complacientes prefieren la “tranquilidad” de su conciencia, cayendo en la trampa de las mentiras cuando estas les benefician. De este modo, ciertas sociedades prefieren nadar en un mar de falsedades e ignorancia y no estar conscientes ante la verdad. De la misma forma, la ignorancia aleja al hombre de la verdad, sumergiéndolo en el oscurantismo y separándolo por diferencias sociales, filosóficas, políticas o religiosas, dificultando el camino que conduce a la verdad puesto que todos somos diferentes y cada uno tiene su propia verdad, que no siempre coincide con la de los demás. Por ello, jamás podrá existir una verdad universal, ya que el hombre desea la verdad en sentido limitado, prefiriendo las consecuencias agradables que le brinden protección, comodidad o ventajismo, debido a que está predispuesto a las verdades que le pueden generar efectos perjudiciales. Derivado de tal actitud, su fantasía alcanza máxima su expresión respecto a la sumisión, la adulación, la mentira y la falsedad, tomando como real una vida sólo disfrazada de apariencia y belleza; entendiendo que su verdad es verdad cuanto más semejante sea a sus intereses, y alejado de esta prefiere el mal al bien. Al respecto hay que recordar aquello de “cada quien tiene derecho a callar porque es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios”. Para alcanzar la verdad es necesario que el hombre animal ceda su lugar al hombre espiritual y esto sólo se logra por medio del amor a la verdad, a través de la misma verdad; de modo que tenemos que analizar la verdad para con nosotros mismos, teniendo la humildad necesaria para sincerarnos y para analizar y corregir nuestros defectos sin pretender justificarlos, diciéndonos la verdad mirándonos en el espejo de nuestra conciencia, y transformando en virtudes las pasiones y hábitos que nos avergüenzan. Si obramos así podremos tolerar al prójimo siendo comprensivos con la verdad de los demás. De esta manera entenderemos que la verdad absoluta no es patrimonio de este mundo y que gran parte de la humanidad necesita todavía de la mentira para poder convivir. Dejemos a los demás vivir su vida y vivamos la nuestra con inteligencia y espíritu de comprensión. No nos aislemos. Existen tantas verdades como necesidades tiene el hombre de mentir. Ten presente que “tu verdad” puede hacerte equivocar. Defiende tus ideales con sinceridad pero hazlo con respeto y sin violencia. No pierdas la razón pretendiendo que todos acepten tu verdad porque sólo existen verdades relativas ajustadas a la conveniencia de cada quien. Tengamos la humildad necesaria para sincerarnos, descubrir, analizar y corregir nuestros defectos sin pretender justificarlos. Transformemos en virtudes las pasiones y hábitos que nos avergüenzan. Si obramos de esta forma podremos tolerar al prójimo siendo comprensivos con la verdad de los demás.
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