Películas malditas - Parte final

Superman. Llevada al cine en varias ocasiones y en distintas fechas, es sin duda uno de los íconos del cine maldito. Bud Collyer fue el primer actor en dar vida al personaje. Lo hizo sólo con su voz en los dibujos animados que se realizaron en los años 40 y volvió a hacerlo en otra serie sobre el personaje en los años 60. Tres años más tarde murió por “leves problemas circulatorios”. La historia puede parecer tal vez una advertencia de lo que habría de ocurrir después con el siguiente actor en dar vida al hombre de acero. Kirk Alyn, quien fuera el primero en interpretarlo en 1948 en dos seriales, posteriormente padeció el olvido más cruel por parte de los productores. No obstante, en la película de 1978 hizo el papel del padre de una pequeña Lois Lane en una escena que fue cortada del metraje original. En la década de los 50, el actor George Reeves quien interpretó al superhéroe en la serie de TV, apareció muerto de un disparo en la cabeza; oficialmente fue considerado suicidio, pero según otros, el hecho ocurrió jugando borracho a la ruleta rusa y también hay quien dice que fue víctima de un delirium tremens causado por su alcoholismo el que le llevó a creerse inmortal como su personaje.  
El segundo en interpretarlo, Christopher Reeve, tras saborear el éxito de la saga cinematográfica sufrió un terrible accidente montado en un caballo que lo dejó inmóvil (tetrapléjico), paralizado de las cuatro extremidades por cerca de diez años, del cual nunca se pudo recuperar, muriendo el 10 de octubre de 2004 debido a una falla cardíaca; dos años después fallecía su esposa de cáncer al pulmón. Por su parte, Margot Kidder, que interpretó a Lois Lane, sufrió graves desórdenes psicológicos, que provocaron incluso que fuera recluida en un sanatorio para enfermos mentales. Richard Pryor, quien intervino en Superman III fue víctima de una esclerosis múltiple y murió el 10 de diciembre de 2005. El último afectado del elenco fílmico fue Marlon Brando, que si bien tuvo la suerte de una gran carrera en Hollywood su vida privada estuvo plagada de tragedias y muertes. Su hijo Christian asesinó a Dag Drollet, el novio de su hermana, por lo que fue condenado a 10 años de prisión. En 1995 su hija, Cheyenne, se suicidó. Ya entrados los noventas la pareja protagonista de Lois y Clark, Las nuevas aventuras de Superman, también sufrió a causa de la maldición: el actor Dean Cain fue condenado al olvido y Teri Hatcher padeció de anorexia temporal. 
La Profecía (1976).  Al equipo de esta película le pasó de todo.  El hecho más significativo de la película fue que John Richardson, encargado de los efectos especiales, sufrió un accidente automovilístico un viernes 13 (poco después del rodaje de la película), en el que murió su acompañante. Lo más curioso es que el accidente tuvo lugar en el kilómetro 66’6. Son muchas las casualidades terribles en torno a esta película. Gregory Peck (Robert Thorn), iba en un vuelo directo a Los Ángeles cuando su avión fue alcanzado por un rayo. Un día todo el equipo se dirigía hacia la estación de metro de Green Park, cuando estalló una bomba en un atentado del IRA. La mayoría de los integrantes del equipo fallecería después en un avión. Gregory Peck, el protagonista, y Richard Donner, el director, tomaron aviones distintos para llegar al Reino Unido y a cada una de las dos naves les impactó un relámpago. Durante el proceso de filmación un grupo terrorista asolaba Londres y Peck se salvó de milagro de morir en uno de esos ataques, pues su restaurante favorito fue objeto del estallido de un bomba horas después de que el actor cancelara su reservación para cenar. El especialista de efectos especiales, John Richardson, fue quien coordinó la escena de la decapitación en la película. Durante la post-producción del filme, su novia fue decapitada en un terrible accidente. Vale comentar que la trama de esta película se metía mucho con el hijo del diablo. Otro hecho que llama la atención es que un avión que iba a ser usado en el rodaje en 1976 se estrelló y todos sus ocupantes murieron. Durante el rodaje Gregory Peck sufrió la muerte de su hijo. 
El juego de la muerte (1978). Protagonizada por Bruce Lee, quedó registrada como una temible profecía que iría a cumplirse años después de su muerte. En ella, Lee hacía el papel de un actor famoso que sufría la persecución de una organización mafiosa y por tanto decide fingir su propia muerte. Fatalmente, muere antes de terminar la película, en circunstancias que dieron lugar a numerosas especulaciones. Una de ellas aseguraba que fue asesinado por las Triadas de Hong Kong: mafias chinas que se confabularon para acabar con su vida por no colaborar con ellas ni ceder a sus chantajes. Otra tesis plantea que fue envenenado por Los Maestros de las Artes Marciales, como venganza por haber revelado sus secretos. Bruce sigue siendo el ícono de las artes marciales. Mientras filmaba El juego de la muerte sufrió un fuerte dolor de cabeza por lo que una amiga le dio un analgésico. Bruce se tendió sobre la cama y nunca más despertó. La cinta fue terminada de rodar con imágenes de archivo y algunos dobles. Más tarde, su hijo Brandon corrió la misma suerte, en el mismo set de grabación. El Cuervo (1994).  Años más tarde, el director Robert Clouse decide terminar el film utilizando dos dobles de Bruce y algunas escenas de archivo. En 1994, Brandon Lee, hijo de Bruce, actor y practicante de las artes marciales, estando filmando El Cuervo, es herido de muerte durante un accidente de filmación. El círculo termina de cerrarse. La muerte de ficción ideada por Bruce Lee se vuelve real años más tarde en el cuerpo de su propio hijo. 
La trilogía Poltergeist (1982, 1986 y 1988).  Esta trilogía de fenómenos paranormales, repleta de efectos especiales, se llevó - entre otros - la vida de dos de sus actrices principales, las cuales descansan, una cerca de la otra, en el cementerio de Westwood, en Los Ángeles. En el primero de los films, la actriz Dominique Dunne interpreta a la hija mayor del matrimonio quien, junto a su hermano, es acosada por una horda de entes que se comunican a través del televisor. Luego del éxito de la película, Dunne trabajó en varios proyectos, con una perspectiva laboral brillante. Pero todo quedó en la nada, la noche que su ex novio, quien la maltrataba físicamente, se presentó en su casa y luego de una discusión y un posterior arranque de ira, la arrastró hasta la calle y la estranguló. Dunne permaneció cinco días con una parálisis cerebral (muerte cerebral) en un hospital, hasta que se decidió su desconexión. La saga continuó con su secuela en 1986 y con ella, la muerte del actor Julian Beck, de cáncer de estómago, que no llegó a filmar una sola escena. Llegado a este punto y sabiendo que varios de los esqueletos utilizados en algunas escenas eran reales, el equipo de filmación solicitó un exorcismo del set, el cual fue realizado. Para la tercera parte, rodada en un gigantesco edificio, las calamidades continuaron. Primeramente, la actriz Zelda Rubinstein (que hacía el papel de la médium), tuvo que abandonar el set debido a la inesperada muerte de su madre. En segundo término, seis años más tarde y a poco de finalizar el rodaje de Poltergeist III, Heather O’Rourke la pequeña protagonista de 12 años de edad, se levantó un día con un fuerte dolor en el pecho y poco después falleció en un hospital, con un diagnostico fatal: estenosis intestinal. Por dicho motivo, la película fue terminada con una doble.  La mala fortuna también causó desapariciones como la de Will Sampson, convocado para interpretar a un chamán con poderes curativos en Poltergeist II. Al terminar el rodaje fue diagnosticado con un cáncer que lo llevó a la tumba. Otro actor, Julián Beck, quien en la segunda parte encarnaba a un sacerdote malvado, al terminar el rodaje fue hospitalizado en una clínica de Los Ángeles y en 1985 murió de cáncer de estómago. 
Batman, el caballero de la noche (2008). ¿Acaso se trata de la película maldita más reciente? Desde que se terminó de rodar, episodios trágicos acosaron a tres de sus personajes. Primero, la muerte del actor australiano Heath Ledger, quien hizo el papel de El Guasón, apareció muerto en enero de 2008 en su habitación, tras haber ingerido una sobredosis de somníferos y ansiolíticos. Tiempo después, el británico Christian Bale fue arrestado por haber atacado a su madre y hermana en Londres. Finalmente, Morgan Freeman, sufrió un accidente automovilístico y, poco después de ser dado de alta, se divorció de su mujer.  En este recuento hemos hecho alusión sólo a algunas de las tantas películas malditas de Hollywood. Ahora queda que cada uno de nuestros lectores saque sus propias conclusiones sobre las misteriosas maldiciones que han propiciado que muchas de esas películas hoy se recuerden como producciones estrechamente ligadas a tragedias, accidentes, enfermedades o muertes.

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