¿ Es posible viajar en el tiempo ?


El hombre siempre ha deseado hacer realidad su obsesión de viajar en el tiempo, pero hasta ahora no lo ha alcanzado. De lograrlo, ¿Podrá regresar justo donde se inició su historia? ¿Podrá viajar excediendo los límites de su propia vida, trasladándose a épocas del pasado o del futuro en las que aún no ha vivido o vivirá? De ser posible, entonces podría evitar desde el pasado o desde el presente una desgracia que sufriría en el futuro tras haberlo visitado previamente. ¿Se desdoblaría viéndose a sí mismo participando en ese evento? ¿Podría llegar a conocer acontecimientos en su vida, como el momento de su muerte o la de algún familiar? ¿Podría evitar su nacimiento? Pensarlo parece una locura, pero los viajes en el tiempo dejaron de ser una fantasía cuando Einstein presentó su teoría de la relatividad, según la cual el tiempo se detiene a medida que un objeto se acerca a la velocidad de la luz (300 mil km p/segundo), lo que ha hecho creer a algunos expertos que un desplazamiento más veloz permitiría a un individuo manipular el tiempo para retroceder y avanzar a una aceleración tal que volvería a la Tierra cientos de años en el futuro sin haber envejecido mayormente. Hasta hace poco esa velocidad parecía ser un límite insalvable, pero se solucionó cuando científicos del Instituto de Investigación NEC (USA) lograron que un pulso lumínico cruzara una cámara con gas a una velocidad 300 veces superior a la de la luz. El director del proyecto, Kijun Wang, lo explica así: "Imaginemos que alguien ve por la ventana a un hombre que resbala y cae en la calle antes de que los testigos en la vía puedan observar el accidente. Se trata de una visión de futuro”. Sin embargo, los científicos tratan de buscar una respuesta que sea posible más allá de lo imaginable, planteándose: “¿En qué forma se podría viajar? pues todos viajamos en el tiempo hacia adelante, a una razón de un segundo por segundo. ¿Se puede viajar hacia el futuro en un tiempo relativamente corto, menor a la duración de la vida? ¿Es posible viajar hacia el pasado? Algunas interpretaciones sugieren la posibilidad de viajes entre realidades o universos paralelos, lo que hasta ahora es imposible. Antes, cualquier teoría que suponga el viaje en el tiempo requiere que algunas situaciones relacionadas con la causalidad o, en este caso, retrocausalidad, sean resueltas. Al viajar al pasado estaríamos “creando” un universo paralelo y no viajaríamos a un pasado determinado sino a una copia de éste pero con una diferencia: como turista espacial. Tendríamos así dos espacios temporales simultáneos: uno donde aparece el turista y otro donde no aparece. Sin embargo, asumiendo que el viaje temporal no es posible, también resulta interesante para los físicos la pregunta de por qué y qué leyes físicas lo impiden. Pero… si fuese posible ¿Qué pasaría si alguien viaja al pasado y mata a su abuela?”. Según William Hiscock, físico de la Universidad de Montana, “un viajero que salga de la Tierra en una nave que alcance la aceleración que produciría una fuerza igual a la de la gravedad en la superficie de la Tierra, alcanzaría la velocidad de la luz en casi un año (con relación a la Tierra). Un viaje de ida y vuelta al centro de nuestra galaxia le tomaría 40 años, mientras que en la Tierra habrían transcurrido 60.000 años. Un viaje de esta naturaleza necesitaría una enorme cantidad de energía, con el inconveniente de que no hay vuelta atrás. El viajero se tendría que despedir para siempre del mundo que conoció”. Para viajar al pasado hay que considerar una serie de paradojas y problemas filosóficos. Dos ejemplos, la paradoja de la abuela. En ésta, el viajero (su nieto), impide su propio nacimiento al evitar de alguna forma que su abuela tenga hijos. Como resultado, él deja de existir y desaparece. Segunda, ¿Qué sucedería si retrocediera en el tiempo e impidiera que sus padres se conozcan? ¡Habría evitado su propio nacimiento! Y entonces, si no hubiera nacido, no podría haber regresado en el tiempo para impedir su encuentro. Según explicaciones menos aceptadas, algunos señalan que ya existen viajes en el tiempo (extraterrestres) y vestigios de civilizaciones con una tecnología similar a la nuestra, como por ejemplo el Mecanismo de Anticitera (87 a.c.), artefacto mecánico primitivo de engranajes conocido que se diseñó para seguir el movimiento de los cuerpos celestes, hallado en los restos de un naufragio cerca de la isla griega de Anticitera.

Tales viajes habría que analizarlos también dentro de la llamada filosofía del tiempo, es decir, dentro del presentismo (creencia de que únicamente existe el presente, mientras que futuro y pasado son irreales), el cual sostiene que el tiempo es simplemente un concepto del ser humano utilizado para describir lo que sucede a su alrededor. Por su parte, la paradoja de la predestinación establece que todos los actos que están ocurriendo y que van a dar lugar a un resultado futuro, no pueden ser modificados. “Lo que tiene que ocurrir, ocurrirá, es inevitable”, lo que nos lleva a pensar que si todo está predestinado, queramos o no, el resultado será la inevitable acción que va a ocurrir, no pudiendo ser alterado por nada ni por nadie; de modo que el hombre se ve imposibilitado para cambiar el curso inamovible que tiene el futuro. ¿Realidad o ficción? El tiempo lo dirá.


Los Kennedy ¿una familia embrujada?


La familia Kennedy, originaria de Nueva Inglaterra, con profundas raíces irlandesas, tiene un récord de desgracias, fatalidades, muertes y tragedias que difícilmente sea superado por otra familia en el mundo. Por tal razón, se cree que pende sobre sus miembros una misteriosa y enigmática maldición. Considerada como una familia real, la dinastía Kennedy se inició en 1914, gracias a la unión de Joseph Patrick Kennedy y Rose Elizabeth Fitzgerald. Joseph fue un empresario y banquero exitoso, y lider de la comunidad irlandesa estadounidense que llego a ser embajador ante el Reino Unido. En sus inicios se asientan en Brookline, Massachussets procreando nueve hijos, formando un influyente clan católico demócrata. La familia entra en política. Joseph apoya la candidatura presidencial de Franklin Delano Roosevelt en 1932, surgiendo así una estrecha relación con el Partido Demócrata. Este clan poderosamente rico, ha vivido años de poder, fama, glamour y esplendor, pero siempre acompañado por un sino trágico que le ha marcado a través del tiempo.






¿Cuándo y cómo comenzaron las desgracias y fatalidades?, ¿Cuándo se inició el eslabón inicial de una serie de extraños e insólitos sucesos, tan notables que se catalogó como una maldición? La tragedia aparece incluso antes que los Kennedy se convirtieran en Estados Unidos en una dinastía política. La primera fatalidad ocurre en 1941, cuando una de las hijas, Rosemary, comienza a sufrir cambios bruscos de humor, volviéndose agresiva, por cuyo motivo su padre (sin que lo supiera su esposa) la obliga a realizarse una delicada operación en el cerebro, tras efectuársele un diagnóstico incorrecto de retraso mental, siendo intervenida a través de una lobotomía (cirugía en los lóbulos frontales del cerebro) cuando tenía 23 años de edad, la cual mermó sus capacidades y la obligó a pasar el resto de su vida en una residencia para discapacitados, hasta su muerte ocurrida en 2005. Este caso fue considerado como uno de los eventos trágicos más extraños en la familia. La operación y el confinamiento de Rose les causó un gran impacto, afectando sobre todo a Jean Ann y a Eunice. “Esa fue nuestra primera gran tragedia”, diría mamá Rose en varias ocasiones. Desde entonces, las tragedias y los triunfos se entrelazaron en macabra sucesión. En 1944 muere el hermano mayor, Joseph Jr. a los 29 años de edad, piloto de la Marina, cuando su avión explotó sobre el Canal de la Mancha, mientras tomaba parte en una misión de bombardeo en la Segunda Guerra Mundial.





Cuatro años más tarde fallece otra hija, Kathleen, de 28 años de edad, en un accidente aéreo en Francia, cuyo esposo, el marqués de Hartington, había muerto en los combates en Normandía cuatro años antes. La lista de muertes trágicas entre los Kennedy se extiende durante más de setenta años, los cuales han dejado impactada a la opinión pública mundial. Del sino trágico curiosamente solo se libró Rose Fitzgerald, ya que, en diciembre de 1961, un derrame le dejó mudo y con el lado derecho de su cuerpo paralizado, y en 1969, cuando ya habían muerto cuatro de sus nueve hijos y su fortuna se estimaba en 500 millones de dólares, falleció de una apoplejía. Antes, sin embargo, había cumplido su gran meta. En enero de 1961, ver llegar a uno de sus hijosa la presidencia de la primera potencia del mundo. Rose falleció de muerte natural, en 1995, el mismo año en que Jacqueline Lee Bouvier de Kennedy (casada con John Fitzgerald el 12 de Septiembre de 1953), tiene su primer aborto natural y pierde su primer embarazo. Extrañamente, al año siguiente da a luz un bebé sin vida, que es enterrado en el cementerio de Arlington y en 1963, Jacqueline da a luz a Patrick, el segundo hijo de la pareja que muere dos días después de haber nacido (era un bebé prematuro de seis meses). El 22 de noviembre de 1963 es asesinado por un disparo de rifle en la cabeza John Fitzgerald Kennedy en Dallas, Texas, siendo en ese momento el trigésimo quinto Presidente de los Estados Unidos y apenas tenía 46 años de edad. Como puede observarse, Jackeline, integrada a la familia Kennedy, vivió muy de cerca el infortunio de las desgracias y fatalidades, al extremo que ella también murió de una enfermedad incurable. Luego del magnicidio, una serie de muertes trágicas, asesinatos políticos, accidentes y enfermedades siguen ocurriendo en el poderoso clan. Por solo mencionarlo como un ejemplo, El senador de Massachusetts Edward Kennedy, “Ted” se salvó de la muerte en por lo menos tres oportunidades. En 1964 se cayó el avión en el que viajaba, donde el piloto y uno de sus ayudantes perdieron la vida. A duras penas pudo salir de la aeronave y permaneció un largo tiempo hospitalizado debido a una grave lesión en la espalda, un pulmón perforado, varias costillas rotas y una profusa hemorragia interna, hasta que luego de transcurrir algún tiempo se restableció. En 1968, otro de los hermanos ligado a la política, Robert, "Bobby", quien había sido electo al Senado en 1964, es asesinado el 5 de Junio e el Hotel Ambassador en Los Angeles, California, a los 42 años de edad, minutos después de haber ganado las elecciones primarias presidenciales, muriendo al día siguiente. En 1969, Edward Kennedy, conducía su auto e inexplicablemente se desbarranca desde el puente y se estrella contra el mar, en la isla de Chappaquiddick, el 18 de julio, después de asistir a una fiesta sin la compañía de su esposa. Extrañamente, Kennedy no reporta el accidente a la policía hasta el día siguiente y en el carro sumergido aparece muerta su joven asistente Mary Jo Kopechne. Tras el serio accidente se desploman sus aspiraciones presidenciales puesto que se suscita un escándalo público a través de los medios de comunicación donde se llegó hasta a especular que su asistente era su amante. Antes ya su reputación había quedado dañada por un escándalo vinculado a acusaciones sobre una relación con una menor que cuidaba niños en su casa. En esa época Ted admitió tener problemas de alcoholismo. En 1973, Edward Kennedy Jr. a la edad de 12 años pierde su pierna derecha debido a un cáncer de hueso. Ese mismo año, Joseph Kennedy II, hijo de Robert, tiene un accidente automovilístico donde su novia, que viajaba con él, quedó paralítica para el resto de su vida. En 1984 muere, a los 28 años de edad, David Anthony Kennedy, uno de los hijos más jóvenes de Robert y Ethel, debido a una sobredosis de cocaína y Demerol, estando solo en una habitación de un hotel de Palm Beach, Florida. Vale señalar que en 1968, cuando David tenía apenas 13 años y se encontraba solo en su casa viendo la televisión, vio en directo cómo asesinaban de un balazo a su padre en Los Ángeles. En 1991, William Kennedy, hijo de Jean, hermana de Robert y John, fue objeto de un juicio por violación en Florida, del fue absuelto al término de un juicio ultra mediatizado, pero las graves acusaciones incomodaron seriamente al clan. El 19 de mayo de 1994 muere a consecuencia de un cáncer linfático Jacqueline Bouvier, quien desde que contrajo matrimonio con John F. Kennedy en 1953 sufrió varios trágicos sucesos (dos abortos, haber presenciado el asesinato de su esposo, hasta sufrir de linfoma maligno). En 1997, la tragedia toca a Michael Kennedy, de 39 años de edad, también hijo de Robert Kennedy, quien en medio de un escándalo mediático donde es acusado de violación, se mata en un accidente de esquí el 31 de diciembre en la localidad de Aspen, Colorado, mientras jugaba fútbol americano en la nieve con sus hermanos y primos. Una de las desapariciones más insólitas del clan Kennedy se produce el 16 de julio de 1999, cuando John F. Kennedy Jr, hijo del ex presidente, encuentra la muerte en el océano Atlántico, cuando la avioneta que pilotaba se precipita al mar cerca de Martha's Vineyard (Massachusetts), muriendo junto a él su esposa Carolyn y su cuñada Lauren. Las condiciones meteorológicas no eran las mejores cuando John emprendió el vuelo por la noche, confiando en su capacidad de guiarse por los instrumentos de navegación. El 17 de mayo de 2008 la fatalidad siguió persiguiendo a los Kennedy, en esta ocasión, a Edward Kennedy quien ingresó en un hospital de Massachusetts a causa de un tumor cerebral maligno. Días después fue operado y retornó a sus actividades como senador el 17 de noviembre de 2008. El 11 de agosto de 2009 fallece Eunice Mary Kennedy, la quinta de los hermanos, tras sufrir un derrame cerebral y varios infartos. El 26 de agosto de 2009 fallece a consecuencia de un tumor cerebral Edward Kennedy, Senador de los Estados Unidos. Las desgracias más notorias ocurridas a los Kennedy fueron los asesinatos aún no aclarados del presidente Kennedy y de su hermano Robert, candidato presidencial.





Ahora Jean es la única sobreviviente de los nueve hijos que tuvieron Joseph y Rose. La lista de tragedias de una de las familias más influyentes en la política norteamericana es impresionante, pareciera más que tratase de un destino fatal orientado hacia muertes abruptas o violentas. No hay que olvidar también que otra mujer que estuvo ligada sentimentalmente a John y Robert Kennedy murió en circunstancias misteriosas que aún no han sido esclarecidas. ¿A quién nos referimos?: a Marilyn Monroe, la diva del Hollywood de los años 60. Al pasar revista al clan Kennedy observamos que entre los que aún quedan vivos sólo se encuentra el rastro indeleble de la desdicha y la decadencia, muertes accidentales, incontables dramas familiares, excesos con el alcohol, sobredosis de drogas, abuso de menores, juicio por violación y hasta largos historiales en Alcohólicos Anónimos, los cuales, unidos al drama, los excesos y el infortunio de un destino trágico han ido diezmando la generación de esta familia de origen irlandés; por lo que pudiera decirse que si hay algo constante y reiterativo en ella es la muerte y las desgracias. Medios periodísticos internacionales señalan que un brujo irlandés maldijo al viejo Joseph Kennedy por un problema de faldas y honor. Al parecer, Joseph embarazó a una hija del hechicero y se negó a cumplir con la deshonrada niña. Como consecuencia, el diablesco personaje hizo caer sobre el patriarca y toda su familia esta maldición: ¡”Ninguno de tus descendientes varones pasará de los cincuenta años y los que así lo hicieran, serán testigos de la más horrenda cadena de sucesos trágicos en ellos y sus familias, al igual que tus descendientes hembras”!! Nueve hijos tuvieron Joseph y Rose. Y ellos, a su vez, treinta herederos que, según los hechos, continúan recibiendo los latigazos de esa terrible maldición. ¿Se trata realmente de una maldición o de fatales coincidencias? ¿O ciertamente se trata de un apellido maldito o una familia embrujada? En todo caso, ¿Quién de sus descendientes será la próxima víctima?

Hitler satánico


Desde joven Hitler creyó que algún día sería el dueño del mundo. Mozo pierde a su padre por lo que abandona los estudios y se pone a trabajar. Se siente artista y comienza a pintar. Es época de privaciones y, como vagabundo que dormía en los parques de Viena, tales visiones parecen imposibles. Sobrevive vendiendo sus acuarelas para tener algo que comer. Más, no importan las circunstancias, su existencia miserable choca con su apariencia altiva ya que se cree un “elegido”. ¿Fueron esos difíciles años los que crearon en él un odio antisemita y su idea de raza? Comienza a leer a Nietzsche. Su teoría del superhombre le atrapa. De él aprende el desprecio al cristianismo y al judaísmo. Vaga por los corredores del museo del Palacio Hofburg, fascinado por Las insignias de los Habsburgo, prestando atención a la Santa Lanza, la que atravesó el costado de Cristo. A los 12 años asiste a un concierto y al escuchar una sinfonía de Richard Wagner, experimenta un éxtasis sublime. Desde entonces tiene visiones. ¿Empezó allí la inclinación por lo esotérico en este hombre que llevó al mundo al abismo de una guerra mundial que provocó la muerte de 60 millones de seres? Nadie lo sabe. Se relaciona con sectas y cofradías esotéricas. ¿Cómo pudo pasar de vagabundo a intentar, y casi lograr, la conquista del mundo? ¿Cómo explicar que uno de los pueblos más cultos de la época se dejara embaucar por un advenedizo? ¿Qué eran aquellos símbolos extraños con los cuales se rodeaba? ¿Fue el “enviado” de un paganismo negro y perverso? A los 19 años conoce al librero Ernst Pretzsche, quien negociaba artículos de magia negra y frecuentaba a Guido Von List, antisemita y satanista, jefe de una secta masónica en la que celebraba, bajo el signo de la esvástica, ceremonias en donde el ocultismo, la magia y la sexualidad se mezclaban con el consumo de un cactus alucinógeno, a fin de encontrar “apoyo” para lograr extrañas visiones. Allí conduce a Adolf quien se maravilla al ver símbolos astrológicos, dibujos eróticos, caricaturas pornográficas de judíos, amuletos y máscaras horrendas. Se dedica a la lectura del ocultismo, veladas en la ópera y meditaciones profundas.

En 1914 llega la Primera Guerra Mundial. Tiene 25 años y bajo la bandera del Káiser va a la guerra. Se acaba el hechicero, el librero y Von List, pero quedan las doctrinas, la teoría y el odio. Se alista en la milicia. El 11 de noviembre de 1918, después de haber perdido la vista durante un bombardeo inglés, esa misma noche es objeto de un “milagro”. En una cama del Hospital de Pasewalk, en Pomerania, oye una voz que le ordena salvar Alemania y recupera misteriosamente la vista. Promete consagrar su vida a cumplir tal orden. La misma voz le permite escapar de la muerte en varias ocasiones. En una entrevista con la periodista Janet Flanner, señala: “Durante la guerra, una noche cenaba en una trinchera con varios compañeros de milicia y de pronto oí una voz que me decía “¡Levántate… Vete de aquí!”. Era tan clara que obedecí como si fuese una orden militar. Me puse de pie y me alejé. Inmediatamente, desde el lugar que acababa de abandonar llegó un estampido ensordecedor. Había estallado un obús en medio del grupo donde había estado sentado. Todos mis compañeros murieron”. Tiempo después diría a otros compañeros: “Oirán hablar mucho de mí. Esperen simplemente a que llegue mi hora”. Está decidido a lanzarse para obtener el poder. Tiene una cuenta pendiente que cobrarle a la sociedad que rechazó su “talento”. En el Partido Obrero Conoce a Dietrich Eckart, fundador del partido nazi y practicante de la brujería y el satanismo, a quien en una sesión se le anuncia la llegada de un ser que salvaría a la raza aria. Ese “Mesías” era Hitler, de quien Dietrich dijo: “Lo he iniciado en la Doctrina Secreta, he abierto sus centros de visión y le he proporcionado los medios para comunicarse con los poderes. ¡Síganlo! Él bailará, pero yo he compuesto la música”. ¡Había encontrado la bestia del Apocalipsis! En 1933, al ser designado Canciller, lo inicia en el poder oculto de la sangre y en los rituales mágicos en la mutación de la raza aria. De la sociedad Thule aprende el misterio de la iniciación, la fuerza de convicción y los secretos adivinatorios de la astrología; el poder de la Cábala, las cifras y las palabras. La magia lo conquista dominando su voz ronca, imprimiendo magnetismo a sus palabras y rígida postura a sus ademanes. Ya nadie duda de sus dotes de médium ni de su poder de sugestión. En la bandera incluye la cruz gamada sobre los colores negro, blanco y rojo, que simbolizan el culto de Manes, hereje condenado por la Iglesia. En sus discursos se deshidrata copiosamente por lo que pide que le tengan tres botellas de agua con tres vasos. Durante sus reuniones privadas solía echar rápidas ojeadas tras de sí, como si hubiera alguien. Sólo consumía vegetales, no daba la mano porque temía perder su fluido, temía ser asesinado o envenenado; no dormía por las noches; los excesivos medicamentos lo hacían más neurótico acentuando su locura asesina; era protegido por sociedades secretas, magos, astrólogos y taumaturgos. Tenía a la Iglesia como su enemiga. Cuando supo que el Papa Pío XII condenó sus actos de carnicería, al igual que su cruz gamada, se enfureció. Repudiaba la Biblia y al cristianismo. Cuando cayó Mussolini tuvo la idea de ocupar Roma y derribar al Papa. En 1941 comentó: “Siempre he pensado que la Iglesia debe ser exterminada brutalmente. Voy a poner en los episcopados a imbéciles que prediquen a algunas viejas, para conseguir que la Iglesia se pudra como un miembro gangrenado”.

Hitler simboliza la invocación del mal. Su contacto con entidades demoníacas dio origen a una de las maquinarias de aniquilación más devastadoras. Él tuvo en Satanás a un maestro. Por ello, su condenación eterna en el infierno.